COVID-19: Preocupación mundial por variante Ómicron
- Kiara Guzmán

- 30 nov 2021
- 2 Min. de lectura
La OMS clasifica como "riesgo alto" la nueva variante encontrada por primera vez en Sudáfrica.

Las alertas siguen sonando en todo el mundo. La Organización Mundial de la Salud (OMS) mantiene la alerta sobre la nueva variante del coronavirus Ómicron, detectada en Sudáfrica hace unos días. Aún no se logra un concenso en la comunidad científica sobre el grado de transmisibilidad y si las vacunas son lo suficiente para reducir su expansión.
El día de ayer llegó un documento técnico advirtiendo el riesgo global de esta nueva variante y evaluándola como de alta peligrosidad. El director de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, ha insistido este lunes en que a Sudáfrica “debería agradecérsele y no penalizarla” por este hallazgo. Parte de Europa, Australia, Marruecos y Estados Unidos, entre otros, ya han cerrado fronteras con varios países del sur de África para evitar que la ómicron se cuele en su territorio. Pero, por ahora, ya son al menos nueve los países europeos que la han detectado.
Ante la problemática, la OMS debe decidir si mantiene la alerta de peligro, producto de esta nueva variante o evitar que se desincentive la búsqueda de nuevas versiones del virus por las medidas que ejercen el resto de países para protegerse a sí mismos, lo cual puede causar un efecto negativos en países dependientes económicamente de otros. La difícil tarea del director de la OMS es que posee una capacidad operativa limitada, por lo que no puede tomar decisiones sobre los 194 países soberanos miembros de la organización.
“Aunque en otras regiones se observan tendencias estables o en declive, si hay algo que hemos aprendido es que ninguna región, ningún país, ninguna comunidad ni ningún individuo está a salvo hasta que todos estemos a salvo”, expresó el director de la OMS.
Sudáfrica notificó a la OMS la detección de la nueva variante el pasado 24 de noviembre y, en apenas dos días, el Grupo Técnico Asesor sobre la Evolución del Virus del Sars-CoV-2 (TAG-VE), un equipo independiente de expertos que monitoriza y evalúa periódicamente la evolución del virus y sus mutaciones, recomendó catalogarla como variante de preocupación. Esto es, que tiene un riesgo para la salud pública mundial porque puede suponer un aumento de la transmisibilidad, un incremento de la virulencia o sortear el efecto de las medidas de protección, como las vacunas.
Por el momento, aún no se han detectado casos en el continente americano, por lo que aún los mandatarios no toman medidas sobre esta variante. Sin embargo, expertos piden que los gobiernos empiecen a preveer su llegada y evitar el miedo colectivo en la población.













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