“Sex Education”: lo bueno y lo malo de su tercera temporada
- Alvaro Guizado

- 20 sept 2021
- 1 Min. de lectura
Actualizado: 22 sept 2021
Tras una larga espera de 18 meses, la ficción británica regresó, por fin, con una nueva entrega cargada de historias diferentes, dramas y diversión.

La serie “Sex Education” es una de las mejores ficciones originales de Netflix. Mucha prensa especializada y fans de las series lo reafirman al rededor del mundo. Esta producción británica se caracteriza por mostrar con franqueza el sexo, el despertar sexual y todos los problemas que existen al crecer y convertirse en un adulto. Tras una larga espera, por fin se estrenó su tercera temporada.
La temporada anterior se había quedado con una pregunta al aire. Otis (Asa Butterfield) le había pedido disculpas por teléfono a Maeve (Emma Mackey), pero Issac (George Robinson) aprovechó un descuido de Maeve y borró el mensaje. La tercera temporada, inicia justo ahí, al no existir el mensaje no había respuesta por parte de la estudiante y la amistad entre los protagonistas se había terminado. Cada uno hizo de su verano de forma aislada y diferente.

“Sex Education” nunca decepciona. Desde su primera temporada se ha caracterizado por hablar sin tabúes ni prejuicios sobre el sexo y de la sexualidad. En esta temporada también se tocan temas relevantes para los jóvenes y no tan jóvenes como el acoso, la infidelidad, la autoexploración, identidad y métodos anticonceptivos.
En resumen, “Sex Education” nunca decepciona. Es una serie que entretiene y enseña mucho, sobre sexo, métodos anticonceptivos y la vida. Como siempre deslumbra gracias a su buen guión, diálogos ágiles, divertidas escenas y su mucha sutileza para hablar de temas que muchas veces no se tocan ni en la televisión ni en hogares.













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